Por: Sergio De la Cruz
Había una vez en una muy pero muy lejana ranchería, donde vivía Ronaldo el pavo, robusto como ninguno orgulloso de su doble pechuga se alzaba en el poniente con su particular postura que parecía que retaba al mismísimo sol, el simplemente se dedicaba a disfrutar de la vida, gozaba de los alrededores correteando a las pavas jóvenes, justaba de saborear unos apetitosos granos de maíz por la mañana, salvado a medio día y uno que otro aperitivo por la tarde para luego en la noche tomar algo de agua y dormir en el mismo sitio de siempre que había elegido desde que era apenas un pequeño, después de todo la vida de un pavo es estupenda no tiene nada de que preocuparse o bueno al menos eso pensaba nuestro buen amigo.
Ronaldo tenia un sueño, desde pequeño el había escuchado la historia que decían los demás pavos y claramente recordaba la dulzura de aquellas palabras del más grande de los pavos, que nunca se cansaba de decir, a nosotros se nos cuida con gran esmero y dulzura, se nos alimenta con todo lo que necesitemos, nos proveen de agua y alimento a más no poder y mientras más robusto te logras poner Ronaldo más importante llegara hacer para los ojos de los dueños de la ranchería, te atenderán más, incluso podrás bañarte en la pila más grande y ensuciar el agua y jamás te dirán algo, pero lo mejor de todo es el gran día; aquel en que el camión grande viene a buscarnos para la gran celebración, ese día hacen fiesta pasean al santo patrono de los humanos ese que tiene el nombre de esta ranchería y al final todos conviven con alegría.
Mientras a nosotros, bueno solo a los más grandes, nos escogen, nos bañan, algunos nos ponen un moño rosado o dorado que nos distingue entre los demás y con eso se nos permite subir a ese camión blanco con aire acondicionado, ese que dice “El gran Pavo sa.de.cv” sabes Ronaldo tu tienes la dicha de ser un pavo porque verdaderamente somos importantes para los seres humanos, nadie sabe a donde llevan a los pavos escogidos pero ha de ser un lugar maravilloso imagínate te llevaran a pasear en ese camión, seguramente nos llevaran a una granja importante, con verdes pastos y grandes terrenos ahí nos trataran como reyes, nos proveerán de más alimento y nos dejaran tener muchos pavitos más, yo espero tener unos 10 o 20 más.
A lo mejor es una granja de puros pavos, donde realmente nos consienten y nos hacen sentirnos como lo que somos, unos animales de gran distinción entre los demás, recuerda todo esto Ronaldo esto ocurrirá cuándo ya tengas un año cerca de eso a lo que llaman los humanos diciembre, por ahí del día 20, te darás cuenta por la gran fiesta que nos preparan, cuando llegue tu momento disfrútalo como yo lo hare, relájate en el baño y paséate pavorosamente saca tu pecho por que así te escogerán más rápido a los seres humanos les gusta ver a los pavos que sacan el pecho grandemente.
Cuándo llegue tu momento te veré ahí entonces te contare todo lo que he vivido, cada una de las cosas con gran detalle, sabes Ronaldo ya quiero llegar a ese lugar tan especial, lo he anhelado toda mi vida desde que era un pequeño pavo y lo deseo aun más ahora que estoy tan cerca me tengo que despedir de ti Ronaldo pero ten confianza yo se que te escogerán en algún momento porque tu también eres un pavo especial.
Con todo eso Ronaldo el pavo esperaba el gran día, después de esperar y esperar y mantenerse siempre altivo y con el pecho esponjado, Ronaldo fue escogido entre los demás el se dirigía contento a su destino, imaginaba los verdes campos llenos de alimento regados por todos lados quería tener muchos hijos y estaba dispuesto hacerlo, después de todo ya lo habían preparado los seres humanos para este gran momento tan especial, los demás pavos despidieron a Ronaldo le se dirigía triste y a la vez contento sabía que su destino era algo especial.
La realidad es que a Ronaldo el Pavo jamás se le volvió a ver, seguramente sirvió de desayuno en algún sándwich de Jamón de pierna de pavo o en alguna otra de sus variantes o muy probablemente sirvió para el convivio para la cena de aquel 24 de diciembre de fin de año Y con ello se acabaron las esperanzas y su gran sueño de aquel pavo que siempre deseo que llegara navidad.
AUTOR: " UN JOVEN MÁS ENTRE TANTOS"
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