Mientras Telebovisa se la pasa promoviendo a los próximos candidatos y engañando a la gente con el toleton, los Simpson estrenan su película triple x, antes se hablaba de violaciones y era un susto para la sociedad, pero ahora hablar del tema suena tan cotidiano como si se tratase de cualquier cosa y es que el escandalo Kalimba ha generado tal polémica que las redes sociales Twitter y Facebook han desencadenado una serie de mensajes dignos de una tragicomedia. Por otra parte las candentes historias de vidas y bodas de hombres homosexuales y mujeres lesbianas han pasado de moda, las televisoras ya no hablan del tema y a la sociedad parece no importarle.
Por otra parte en el tema del aborto podemos entender que sigue en polémica entre la iglesia y la política, pero su importancia ha disminuido, al grado de no importarle a la gente, encuestas van, encuestas vienen y vaya caos en el que vivimos, y es que las leyes dan la impresión de haber sido diseñadas para otro tiempo; ese mismo en donde incluso los delincuentes eran respetuosos y se entregaban a la primera caída, confesando su delito.
No me cabe duda, la lucha sigue, pero no en las calles, ni en los cárceles, ni mucho menos en los juicios, sino más bien en las cámaras de congreso locales y federales, en el senado y en las mentes de cada uno de los representantes y ciudadanos por que es ahí donde se debe partir; es necesario revisar y actualizar nuestras leyes y mucho más importante hacerlas cumplir, pero también es de suma importancia que la sociedad aporte su granito de arena. Mientras esto ocurre en Campechito retrechero siempre alegre y soñador la cultura ha pasado de ser un abrigo en el armario para desempolvarse y ser parte de los campechanos, la cartelera se ha renovado y en ella podemos encontrar de todo pagando poco e incluso sin pagar nada.
Vaya sorpresa me lleve al ver los enormes murales con sus coloridos paisajes y sus tristes historia que contar, la alegría de una buena obra en el teatro de la universidad o una polémica y singular película en el cine, que en la mayoría de los casos los actores cuentan historias de la vida de muchos otros; en donde el sufrimiento, el éxito o el fracaso, se mezclan para ser parte de la misma trama.
Al caminar por las calles del centro histórico algo llamo mi atención, era aquel mural en donde sale esa singular viejita querida y conocida por todos los campechanos, hablo de Socorrito, voceadora de periódicos y revistas de la ciudad, estatales y nacionales, luchadora incansable e indomable, persona sin estudios pero tan leída que puede dar su opinión y defenderlo como lo hiciera cualquier profesionista.
Sí, es verdad, vale la pena mandarle a pintarle un mural y gastar en él lo que fuera necesario, pero también es bueno recordar que esta abuelita de rostro duro y demacrado no tiene un respaldo donde descansar la cabeza, más que el duro y triste suelo a la esquina de su improvisado puesto de revistas. He aquí un llamado a nuestras autoridades y al señor gobernador del, “Campeche Justo y Solidario”, estoy seguro que entre sus múltiples ocupaciones no le ha sido posible ver esto, pero creo y espero ver a Fernando o Purux como lo conoce el pueblo baje a ver a la gente que lucha por sobrevivir día a día, ha Socorrito la abuelita de todo Campeche que no necesita más que un Techo que la cobije en donde pueda vivir de una forma digna.
Si el gobierno pone el techo por encima de sus hombros y una cama donde recostarse, yo me ofrezco a donarle un buen par de abrigos, almohadas y cobijas para que duerma calientita en su cama y seguramente la sociedad responderá como los viejos tiempos en donde todos se tendían la mano en esos momentos duros y difíciles de soledad.
Comentarios