Por: Sergio De La Cruz.
En ocasiones puede parecer monótona nuestra vida, muchas veces deseamos emoción, adrenalina o simplemente algo que nos haga sentirnos vivos, las personas con conocimiento en el tema dicen que para poder disfrutar cada minuto de nuestra existencia, basta con sentirnos sencillamente saludable y para lograr esto hay que sentirnos bien con nosotros mismos, buscar un propósito en la vida y morir en el intento por alcanzarlo, talvés lo más difícil de esta filosofía es poder dejar de coquetearle a las cosas.
En ocasiones puede parecer monótona nuestra vida, muchas veces deseamos emoción, adrenalina o simplemente algo que nos haga sentirnos vivos, las personas con conocimiento en el tema dicen que para poder disfrutar cada minuto de nuestra existencia, basta con sentirnos sencillamente saludable y para lograr esto hay que sentirnos bien con nosotros mismos, buscar un propósito en la vida y morir en el intento por alcanzarlo, talvés lo más difícil de esta filosofía es poder dejar de coquetearle a las cosas.
Tenemos una hermosa novia, hacendosa preocupada o bien cumple con lo necesario como una buena compañera, pero no ahí estamos coqueteándole a la vida, buscando otra novia y si nos es posible aceptamos el doble compromiso que eso conlleva, peor aun llegamos a sentirnos bien de haberlo conseguido, lo mismo ocurre en el trabajo, ahí nos encontramos en un ambiente de estabilidad, con un buen sueldo, tenemos un buen jefe dispuesto a ofrecernos posibilidades para seguir creciendo laboralmente pero aun con todo eso, ahí estamos grillando a los demás, aprovechando el momento que alguien falta para quedar bien con el superior en fin coqueteándole a la vida.
Aclaro no me refiero a estar en contra de la superación personal. Yo mismo admiro a las personas que así lo hacen aquellas que no son conformistas, a las que buscan los medios para poder salir adelante, siempre hay que encontrarnos dispuestos a aprender de los que saben y recibir siempre lo bueno pero también a estar dispuesto a desechar lo malo por atractivo que parezca y vaya que no es nada fácil, así como se abren las puertas, así mismo se cierran en un abrir y cerrar de ojos, puedes pensar que ya lo tienes todo preparado y cuando te das cuenta basta con una pequeña e insignificante acción para echar atrás todo lo que has trabajado por años.
Debemos entender que para el ser humano lograr tener una estabilidad completo consigo mismo se torna en un verdadero reto, podemos casarnos, tener unos hijos preciosos, vivir en armonía con nuestra familia y aun a pesar de todo esto, bastara tan solo con un coqueteo en la vida, para que el esposo engañe a la esposa o viceversa y es que aun en los mejores matrimonios ocurre el coqueteo, el detonante pueden ser mil cosas, desde un buen acuerdo laboral, una nueva posición económica o política, un desborde de juventud o atracción física o cualquiera que esta sea, luego entonces las circunstancias se tienden complejas; viene el divorcio, se deshace la pareja, los hijos se vuelven rebeldes, cometen las peores acciones que puedan pensarse, drogadicción, alcoholismo, embarazos no deseados Etc.
Resultado por supuesto de un coqueteo con la vida y es que cada uno es responsable de sus propias acciones, a veces buenas a veces malas, pero siempre responsable, no se le puede culpar a nadie, cada uno de los seres humanos desde el momento de su existencia y a partir del uso de la razón esta propenso a las peores circunstancias podemos resumirlo de la siguiente forma; en la vida nos encontramos ante un camino, el de la abstención de aquellas practicas, que sabemos que no son del todo buenas y aquel camino el más sencillo y fácil de tomar y de aceptar, aquel al que yo suelo llamarle; el camino del coqueteo de la vida.
Yo al igual que todos estoy propenso a los coqueteos aun más que otros porque soy una persona que le gusta aprender siempre y seguir creciendo, pero estoy seguro de haber encontrado el punto exacto que da sentido a mi vida y quiero compartirlo con todas aquellas personas que lean este escrito ese punto es preocuparme en cada acción que haga en mi vida desde el punto de vista de que gane yo pero que también ganen los demás, si en todo lo que nos propusiéramos tuviéramos la determinación de preocuparnos por los demás comprenderíamos que el tiempo apremia, pero que al tiempo no se le puede apresurar, todo llega a su momento y el momento llega cuando debe llegar.
Recuerda, cualquiera que sea tu circunstancia en la que te encuentras, recuerda no caer en el juego de coquetearle a la vida, busca ser sencillamente saludable contigo mismo, deja que el mundo entero hable lo que tenga que hablar, jamás prestes atención a todo lo malo que expresen de tí, si tu te sientes bien con tus acciones, con tu devenir en la vida, no habrá nadie que pueda lograr lo contrario, sigue siempre adelante y recuerda hay dos caminos solamente busca objetivos y metas y no coquetees más.
AUTOR: UN JOVEN MÁS ENTRE TANTOS.
Comentarios