Ayer por la noche, mi esposa y yo fuimos ministrados en dos ocasiones por mi pequeña de apenas 2 años, Davana Valentina, en la primera ocasión con autoridad y voz de mando se paró sobre la cama predicando la palabra de Dios enseñándonos que nosotros como ya estamos grandes no podemos subir con ella a su salón de clases, nosotros tenemos que ir al otro salón (Auditorio CCR) y aclarándonos que mientras nosotros estamos allá y ella en su salón ella predicaría la palabra de papito Dios a sus compañeros de Salón (Niños de su misma edad). Desde luego oramos por ella y declaramos que en el momento que Dios disponga, su anhelo de predicar, será hecho. En la Segunda ocasión ya a punto de dormir ella inicio su oración en voz alta, diciendo: Papito Dios, ya me voy a dormir, cuida de mi papa, de mamá, de Natasha (su hermanita) y también te quiero pedir si puedes que quiero un chócolo (cotorro) que no me pique, un perro de cola corta (Perro Chócolo que observa en YouTube) un piano y ...